Es posible que pocas veces en la historia de la música podamos apreciar un momento de cambio tan importante, visible, palpable y al mismo tiempo relativo y aún no definitivo como el que atraviesa el black metal. Este género, antaño reconocido por ser uno de los más controversiales y rígidos del universo metalero, atraviesa desde hace varios años una etapa de particular transformación y mutación. Corrientes como el llamado ‘blackgaze’ o black metal atmosférico, bandas como Deafheaven o Ghost Bath, o la irruptiva aparición de Myrkur, el unipersonal proyecto de Amalie Bruun, demuestran claramente que cada vez hay más grupos interesados en tomar este género y enfocarlo en otras direcciones, desarmarlo, jugar con sus estructuras y sonidos, o inclusive plantearse una aceptación masiva del black metal.

Y es en este contexto especial en que tenemos que hablar de este nuevo EP de la agrupación holandesa Urfaust, quienes desde la década pasada, a fuerza de splits, singles, EPs, y dos discos, vienen rompiendo con lo tradicional del black metal. Aquellas turbias, ásperas, rudas e intolerantes pautas musicales del (a veces, desgraciadamente) conocido Inner Circle tienen cada vez menos lugar en la música del dúo Urfaust. Disruptivas y sorpresivas ideas como una pieza de electrónica ambiental, o una opresiva atmósfera de voces sin música alguna como cierre, son lineamientos que jamás seguirían aquellas bandas ‘puristas’ del estilo.

En tan sólo cuatro canciones, Urfaust da toda una lección de cómo quebrar las anticuadas reglas del black metal ortodoxo. Apparitions es un disco que da la idea de malevolencia esencial del género, sin recurrir a los golpes de efecto usuales. En vez de eso, el grupo utiliza sonidos trabajados, sucios pero prolijos, manteniendo en todo momento un espíritu cercano al ritual, perverso, pero a la vez un trabajo fino. Y que sobretodo, obedece a la premisa de no conformarse con lo mismo de siempre dentro del black metal, quizás no de la manera que les gustaría a los amantes de este género, pero sin dudas un ejercicio atrevido e imponente.

Es así como desde el inicio con The End Of Genetic Circles, con su arriesgado planteo de electrónica ambiental sin una cuerda de guitarra, se da inicio este Apparitions. Casi siete minutos de una melodía suave pero inquietante, bien realizada, que no corresponde en lo más mínimo a lo que cualquier persona entendería por black metal, pero que en lo personal me resulta digno de aplaudir, no sólo por ser una pieza elegante y muy bien hecha, sino por lo que representa como punto de ruptura. Aún mejor sabiendo que esta canción se enlaza al tema que da título a este EP, con una instrumentación sutil, innovadora y delicadamente oscura, que demuestra que no hace falta el black metal purista y su abrasiva agresión sonora como modelo a seguir.

Llegando a The Healer, quizás el corte más cercano a la ortodoxia blackmetalera, surge preguntar: ¿es esto una mezcla de art rock y black metal? ¿Están creando los holandeses algo que pudiera ser catalogado de ‘ritual metal’? Hay que notar el logro de Urfaust para innovar a tal punto. En apenas tres canciones ya han replanteado muy seriamente los preceptos convencionales del género black, sin inmutarse en lo más mínimo y logrando un resultado excepcional. Para el final, lo más extraño de todo, y lo que posiblemente haga arquear cejas a más de uno, sea de la parroquia del Inner Circle (si tal parroquia existiera, viniendo de algunos músicos de este Inner Circle que prenden fuego a iglesias) o un ignoto de este estilo: los 22 minutos de The River, una pieza nuevamente ambiental pero sin instrumentos, sólo voces tenebrosas que se superponen unas a otras, creando una atmósfera terrorífica y eficaz en eso de meter miedo, pero no necesariamente una canción. Nuevamente, a mí me fascina, pero es dudoso que pueda ser tan fácilmente aceptado.

¿Y qué nos queda entonces de este Apparitions? En principio, la sensación de que no hace falta regresar forzosamente a los métodos antiguos del black metal. Teniendo una fuente de inspiración tan grande como estos holandeses, ni necesidad hay de tomar prestadas ideas del Inner Circle. Con decir que lo único decepcionante del mini-álbum es que, a pesar de que a algunas canciones les sobre minutos, con tal nivel de creatividad, con una ejecución instrumental hermosa y una excelente producción, la banda nos entregue tan sólo cuatro canciones, dejando ganas de más. Es posible que no sea fácil comulgar con Urfaust, con sus desarrollos atmosféricos o con sus innovadoras propuestas, pero sin dudas es un punto de inflexión importante para el black metal. Sí, posiblemente muchas bandas seguirán revindicando los preceptos básicos, pero es cada vez más explícita la avanzada del cambio. Y es algo que debemos celebrar.

Puntaje: 8,65

Redactores El Club Del Rock

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Grupo de colaboradores colombianos, méxicanos y argentinos de EL CLUB DEL ROCK.

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