Está claro que el título es joda en su estado más puro, perder cualquiera de los 5 sentidos es una terrible noticia para cualquier persona, sin importar el contexto.

Existen 2 bandas que siempre me hacen mover la cabeza de principio a fin, son Motorhead y Megadeth. A pesar de que estos 2 grupos han visitado mi país, solo he visto a Megadeth en vivo… Lo siento Lemmy. Recuerdo que el “pogo” de aquella vez fue memorable, era uno de mis primeros conciertos y no podía estar más emocionado. Aquella noche, “Holy wars” fue el detonante. Todo bien con el recital, pero quedó una mala experiencia que me sigue acompañando hasta el día de hoy en algunos recitales, sobre todo en los conciertos de verano. El “hedor” que desprenden algunas personas durante el “pogo” es mucho más poderoso que 100 conciertos de Pantera y Anthrax juntos ¡Qué abusivos!

No me confundan, sudar es lo más natural del mundo y el mayor síntoma de haber “disfrutado” un concierto como se debe ¿Cómo es eso? Pues saltando, cantando y GUARDANDO el celular en lo más profundo de tu ser ¡Dejen de grabar! Se los ruego.
Volviendo al tema central, el problema no es el sudor, el problema es el “hedor” insoportable de algunas personas, ese olor infernal que te atrapa y asfixia en medio de 40 mil personas y a 100 metros del baño más cercano ¡Bañarte antes del concierto no es tan difícil! ¡Comprar un desodorante no te va a hacer pobre!

¿Por qué escribo sobre esto? Bueno, en aquél concierto yo sentí que me iba a desmayar, algo así como un ¡Ataque de ansiedad! Jamás en la vida me había pasado y es más, nunca me volvió a pasar. Hoy, mientras viajaba en el bus y escuchaba el ultimo álbum de Metallica, Hardwired… to Self-Destruct (¡Vaya disco! la han descocido con este último trabajo)… Pues recordé una noticia que leí hace un par de años sobre un concierto de ellos en Iowa, Estados Unidos.
Este episodio se dio en el año 1993, un joven llamado Todd Miller se había ubicado en una zona reservada del concierto en su universidad, estaba “sentado”. Todo iba bien hasta el turno de Metallica, fue ahí cuando la banda salió al escenario y “perdió el control del público” según tribunales; Una porción de espectadores se abalanzó sobre Todd Miller, lo levantaron en hombros y lo suspendieron por encima de todo el público hasta dejarlo caer en un espacio vacío, a este acto se le conoce como “Body Surfing”. Bueno, cuando Todd cae, se golpea la cabeza y causa del mal golpe, pierde el sentido del olfato. Una tragedia evitable.

Todd llevó el caso a juicio, tenía todas las de ganar, los abogados de Metallica y los promotores del evento sabían con creces que perderían el caso. Todd aceptó un “arreglo” fuera de tribunales como parte de la indemnización, todo quedó ahí, como una INGRATA experiencia para ambas partes. Así que ya saben, no se sienten en un concierto; y sobre todo disfruten de su olfato, no se sabe cuándo será el último día que lo tengan.

Si es que no han escuchado el nuevo álbum de Metallica, ¡Háganlo! los dejará ensimismados.

Christiam Palacios

Christiam Palacios

Soy el mejor de los peores músicos... Soy el peor de los mejores publicistas... Ahora solo quiero escribir, sin pecar de sensacionalista.