Hace unos días ocurrió un hecho que indignó a la gran mayoría de bangers a nivel mundial. La tumba del fallecido guitarrista de Pantera, Dimebag Darrell, fue ultrajada por unos inadaptados. Gente que lleva su animadversión a un nivel más allá, violentando el sepulcro donde una indiscutible leyenda de la música reposa disfrutando de un merecido descanso por tanto que le dio al género.

El hecho no es complejo. Un tipo con la cuenta de Instagram  @crustyplague, subió a dicha red social una imagen donde se puede apreciar la tumba de Darrell con la siguiente descripción: “Odio a Pantera y lo mismo ocurre con el resto de mi banda. Así que en la gira que tuvimos por Texas le dimos a Darrell una visita. Escupimos sobre su tumba, robé un par de botas de vaquero y escribí ‘marica’ en su lápida”.

Se dice que este ataque puede ser por motivos ajenos a la música, insinuando que Darrell como sus compañeros de Pantera tenían complejos racistas, pero en este post me enfoco netamente en el ámbito musical, ya que más que generar una nota informativa, lo que quiero es hablar de un tema muy real y que va más allá de este lamentable caso.

Como me dice mi madre: “nadie es moneda de oro para caerle bien a todo el mundo”. El mundo del metal es uno donde se puede encontrar a gente con todo tipo de pensamientos respecto al género. Los hay desde los que aceptan que son abiertos a cualquier género musical, como los que se cierran con un estilo particular de tal manera que si escuchas algo que esté fuera de un subgénero específico, son capaces de poner en tela de juicio tus gustos por el metal y tacharte con la denominación de “posser”. Incluso, hay gente peligrosa que ve a la violencia física como un merecido castigo para todo aquel “posero” que ose llamarse metalero cuando no es digno de ello por sus pensamientos o gustos tan diversos.

Imagen del Instagram de @crustyplague

Imagen del Instagram de @crustyplague

En este caso en concreto, se puede notar la falta de respeto a, no solo una extinta personalidad de la música, sino también a la memoria de un ser humano.

Pantera es una banda que se ganó un estatus por la música que producía. Por darle un aire nuevo a un alicaído género musical. Sin embargo, son muchos los que menosprecian su trabajo. Desprecian su legado y la influencia que esta banda dio a una nueva generación de músicos. Incluso co-creando el Nu Metal, el subgénero más odiado que puede haber.

Así como ellos no es sorpresa para nadie saber la cantidad de gente que repudia a bandas como Metallica, Korn, Megadeth o Sepultura (la actual formación sobretodo) debido a su historia dentro del metal. Pero así mismo, son bandas que han marcado un hito en el género y al final de todo, cuando estos ya no vuelvan a tocar, se volverán indiscutibles leyendas (si no lo son aun).

Odiar a un ser humano o un grupo de ellos por la música que dieron, por el talento mostrado, por ser una inspiración para muchos hasta el punto de ridiculizar su tumba, solo porque se tiene la subjetiva idea que no merecen el reconocimiento que se les ha dado, es completamente enfermo.

Si Darrell les hizo algo de forma personal, aún no se aclara, pero si es solo por un tema musical, entonces estamos con la mejor representación de uno de los peores males de nuestra sociedad, la intolerancia.

Dimebag Darrell, en la memoria de todos

Dimebag Darrell, en la memoria de todos