Es curioso cómo en esta segunda década del nuevo milenio vivimos la decadencia de las bandas que surgieron con el comienzo del 2000, al mismo tiempo que reaparecen grupos que supieron forjar los más gloriosos momentos del rock. Mientras íconos más actuales como Arctic Monkeys, Arcade Fire o The Libertines ven sus peores épocas compositivas en el presente, el regreso de bandas emblemáticas como The Church, Pink Floyd o AC/DC rellenan los vacíos de las nuevas corrientes con enormes trabajos. Y si de regresos hablamos, este 2015 tuvo una esperadísima vuelta con Morgoth, aquel grupo que supo hacerse un nombre en el bastión noventero del death metal, pero que perdió el rumbo tras Feel Sorry For The Fanatic en 1996. Tras casi 20 años de ese error musical, la banda alemana volvió con Ungod (Century Media Records, 2015), que bien podría ser el mejor disco de Morgoth.

Y que conste que no es una frase dicha porque sí. Morgoth suena en un muy buen estado a pesar de llevaban 22 años desde su anterior referencia discográfica en el death metal, aquel disco titulado Odium y que resultaría la última vez que los alemanes practicaran esta rama del metal durante su primer período de existencia. En este regreso, su old school death metal está en gran forma, poderoso, clásico pero sonando actual. Potente pero dejándose escuchar, Ungod es un disco de gran categoría que no abruma pero que puede repartir golpes certeros, inclusive por momentos llegando a superar lo hecho en el pasado.

Pese a muchos intentos por recuperar aquella vertiente clásica del death, no hay muchos exponentes actuales que lo hagan de hecho, y que además sea de muy buena calidad, y es por eso que debemos agradecer a Morgoth el haber venido a mostrar cómo deben hacerse las cosas. Si no me creen, apúntense al tema que da título al disco, uno de los mejores instrumentales que sonará en el rock de este 2015; o el crudísimo inicio con House Of Blood y Voice Of Slumber. En este álbum hay un gran trabajo instrumental donde la voz se amolda mejor que nunca, contribuyendo así al nivel de las canciones, como sucede en Nemesis.

Quizás el único error del álbum sea que las once canciones de Ungod no cuentan con el factor sorpresa, que su composición está hecha con el mismo método y prácticamente la misma estructura. Pero ni siquiera esto puede ser considerado algo malo, teniendo en cuenta que los temas del álbum suenan muy sólidos e infalibles para cualquier mosh. Podemos exigir un poco más de Morgoth y pedirles que para la próxima se animen a jugar con las formas, pero jamás quejarnos del contenido, y mucho menos teniendo en cuenta que a pesar un paréntesis temporal de 19 años siguen creando canciones tan vibrantes como God Is Evil o Descent Into Hell. Regresar de esta manera, por la puerta grande, es un desafío que Morgoth cumplió a la perfección.

Morgoth volvió. Y no con las manos vacías, sino con un magnífico disco de gran trabajo instrumental, enorme vocalización y un repertorio excelso que recupera las mejores raíces del death metal sin sonar anticuado y sin dejarse llevar por las posibilidades de la distorsión. Los maestros están de vuelta y ojalá sigan por mucho tiempo más dando nueva música. Y que este Ungod no sea el último retorno que nos impresione tan gratamente.

Puntaje: 9

Sebastian Diaz Guevara

Sebastian Diaz Guevara

Servidor del rock desde mi vocación de Periodista. Seguidor de la buena música desde que Pink Floyd hizo estallar mis oídos. Fanático del metal, el punk, el rock en general, sin géneros ni categorías.

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