Así como en todo arte, en la música llega un momento en que la diferencia entre las grandes obras y las que llegan a pequeños niveles de reconocimiento está simplemente en atreverse a pasar a un nivel superior. La calidad de un disco en muchas ocasiones se encuentra en el coraje del artista en querer forzar su propio talento, en empujar sus límites y tener la valentía de llegar a terrenos desconocidos. Leviathan, proyecto unipersonal de Jef Whitehead, bien puede ser un ejemplo de esto. Su iniciativa lleva más de 10 años de existencia, con trabajos que van desde lo sonoramente decente hasta lo destacable, pero siempre manteniéndose dentro de parámetros más propios del black metal purista que prefiere mantenerse en su esencia ideológica. Sin embargo, la más reciente referencia de Whitehead levanta la cabeza sobre los lugares comunes del under blackmetalero para entregar lo que hasta ahora es el mejor disco de Leviathan, Scar Sighted.

A cuatro años de True Traitor, True Whore, el complicado y asfixiante pero aún así disfrutable álbum de Leviathan, llega este Scar Sighted que muestra ese necesario paso adelante para no ser un grupo más de los tantísimos que logran buenas producciones, pero nunca algo grandioso. Desde el sonido hasta la forma de conjugar instrumentos y velocidades, incluyendo detalles de influencias melódicas y acertados detalles de producción, Scar Sighted resulta ser la expresión más acabada de lo que Leviathan plantea musicalmente. No es simplemente un disco más de metal extremo, es una excelsa y creativa amalgama del black y del death metal con muy buenos toques de doom y del llamado atmospheric black o blackgaze.

Partiendo desde el black metal más ortodoxo pero bien trabajado, Leviathan suma en su octavo álbum vertientes esperables como el death, pero también otras cercanas al noise rock, lo cual supone de por sí una apuesta significativa frente a sus anteriores lanzamientos, signados por la tozudez del black metal. Pero además, lo que también caracteriza como único a Scar Sighted es la innovadora interpretación instrumental: Gardens Of Coprolite, esa excelente demostración de metal extremo, creativo y dinámico, cierra con un pasaje que podría haber sido de alguna canción de los Smashing Pumpkins; Wicked Fields Of Calm y su blackgaze de ritmos inusuales, más los delicadísimos toques de piano, dan una pieza excelente; Within Thrall comienza con guitarras acústicas y cantos de espíritu de ritual.

El exquisito contraste entre los detalles más ambientales y los pasajes de fuerza sonora más convencionales es otro de los pilares fundamentales del álbum. Basta con oír la introducción sin título y lo bien que se une a The Smoke Of Their Torment, o la brutal lección de blackened death metal de Within Thrall. Contundencia consciente, agresividad que golpea cuando es necesario, y sobretodo una producción mucho más cuidada que da un sonido único, envolvente, coherente y atrapante. Vale destacar como primordial la producción y el manejo técnico del sonido, que es lo primero que distingue a Scar Sighted de todas aquellas canciones del pasado, curtidas en la crudeza del black metal más misántropo y de sonido casero casi amateurista. Es esta producción y mezcla, a cargo de Billy Anderson, la que además permite que existan estos detalles poco comunes dentro de una propuesta potente. Por decirlo simple, sin Anderson quizás no hubiera ese ritmo casi bailable de batería en A Veil Is Lifted, o esos fondos musicales ambientales siniestros a lo largo de todo el álbum conviviendo a la perfección con las voces y los instrumentos.

Salirse del culto del black metal más tosco y testarudo da mejores frutos. Si no lo creen, ahí están los 10 minutos de la canción que da nombre al disco. Con su alma doom, sus desgarradoras voces, sus acercamientos a lo que podríamos entender como depressive suicide black metal y sus intenciones marcadamente atmosféricas, resulta una joya del álbum. No es un aspecto más el destacar esta canción, porque ejemplifica el punto del principio: dejar atrás el sonido más de maqueta demo, dejar atrás las imposiciones del género y apostar por una mejor calidad, sumando estilos, añadiendo toques inesperados y disponiendo el sonido a lo novedoso.

Se preguntaba Sammi Chichester en el sitio Mind Equals Blown al hacer su crítica a True Traitor, True Whore, ‘¿Dónde irá Leviathan después de este disco?’ y he aquí mi humilde respuesta: a varios escalones por encima de su propio nivel. Scar Sighted resulta una significativa mejora de su álbum anterior y de todo lo que ha hecho Whitehead hasta la fecha. Con este disco, bien conjugado para atrapar desde el primer apabullante minuto, Leviathan se instala como una de las propuestas más sobresalientes en el metal extremo, no sólo del año, sino de los que vendrán. Scar Sighted es no uno, sino muchos pasos adelante, demostrando (a sí mismo en primer lugar) que se puede ir por más, que no es necesario quedarse en la etiqueta de ‘banda de culto’, que se puede lograr un magnífico resultado sin ese espíritu del demo. Ahora, repetiré esa pregunta: ‘¿Dónde irá Leviathan después de este Scar Sighted?’ No lo sé, pero lo esperaré con muchísimas ganas.

Puntaje: 9.10

Sebastian Diaz Guevara

Sebastian Diaz Guevara

Servidor del rock desde mi vocación de Periodista. Seguidor de la buena música desde que Pink Floyd hizo estallar mis oídos. Fanático del metal, el punk, el rock en general, sin géneros ni categorías.

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