Para EL CLUB DEL ROCK – TIM DRAKE

El viernes más esperado de la fanaticada metalera llegó... ese viernes que tenía cara de domingo o sábado, pero para nada parecía viernes, salvo por el infernal tráfico.

Mientras un alto porcentaje de "chaviza" estaban consternados por la visita de otra banda popera a unos metros en el Palacio de los Deportes, con sus outfits que parecían ser pirateados de los Steleers de la NFL; los metaleros, rockeros, trues, posers y demás invadieron la CDMX con sus atuendos negros, obscuros y playeras de bandas emblemáticas, aunque en esta ocasión a diferencia de otros festivales, destacaba la invasión y la mayoría de una horda de seguidores en específico, la llamada: Kiss Army.

Los comentarios como invariablemente sucede fueron variados, desde los observadores que dijeron que el setlist fue igual y que solo cambiaron dos rolas y el orden de cada canción y que hasta te dicen el número de cohetes y pirotecnia que usa Kiss, hasta los que dicen simplemente que es lo mismo, que no hubo nada diferente, así, a secas y comprensible, los que se desviven en elogios, bien o mal fundamentados, pero lo hacen.

La banda de las caras maquilladas y trajes estrafalarios se adueñaron del Autódromo desde que pusieron su inmensa lona. Ni si quiera tenían que salir al escenario, ya lo dominaban desde los camerinos. No importó ver que un show tan perfectamente bien armado en el plano visual tuviera sus fallas, ya que no se pudo ver volar sobre el público (con cámaras y celulares listos para tomar la foto) al señor Stanley.

Muchos lo vimos y lo aceptamos en ese momento, uno de los mayores estandartes del Rock ha envejecido y agradecemos que aun pudimos disfrutarlos. Ya no hacen conciertos con la vitalidad de antes, pero los hacen con la misma pasión y entrega, eso sin duda. No por eso dejan de satisfacer a sus fans, los viejos que se toman respiros entre canciones y se sientan entre la multitud por que las piernas ya no dan para tanto en un festival; o los pequeños fans, que da orgullo y esperanza verlos maquillados, gritando, rockeando y ser captados por las cámaras con sus escasos 10 o quizá 8 años de edad.

Como dicen los especialistas: tocaron "las de siempre"; pero seguramente habría más quejas si no hubieran tocado alguna de esas, de las de siempre.

Un escenario repleto de luces, visuales, videos vintage y el outfit nada austero destacaron a la par de "los Kiss", como muchos los llaman. Al final, en general, valió la pena haber estado ahí, ¿cuantos ya no vimos una vez más a Lemmy, a Cornell, ¿cuantos hubiéramos querido ver un show más de Vinnie Paul?.

Kiss, tómenlo con calma, con dolor, con esperanza, con felicidad, como quieran verlo, pero esos tipos vinieron a despedirse de su Mexican Army.

Kiss por Raquel Coss

Alice Cooper fue el encargado de tomar el papel de ícono para el día sábado. Una leyenda que garantizaba taquilla para los organizadores y una leyenda que se sabía sería bien recibida por la fanaticada mexicana. Y es que la teatralidad del señor Cooper redondea y va de la mano perfectamente con la calidad musical. Una fórmula que ya es bastante atractiva, para que pudieran existir hoy los Marilyn Mansons y los Slipknots del mundo.

Con la asistencia casi a tope, los presentes gozaron, se sorprendían y cantaban mientras veíamos siluetas femeninas bailar sensualmente con los ritmos de un Alice Cooper empoderado en el Autódromo. Una guitarrista que robó la mirada de varios y un Alice Cooper agresivo y poderoso, incitaron a los asistentes del Domination a desorbitarse en su propio eje.

Fiel a su costumbre el creador de “Feed My Frankenstein” y “Schools Out” mostró provocación, solidez, devoción y actitud total que lo ha caracterizado desde los gloriosos setentas con su Shock Rock.

Alice Cooper por Raquel Coss

Pero los que, increíblemente, no tuvieron uno de los escenarios principales y terminaron robándose los mejores comentarios del Domination, sin duda, fueron los estadounidenses de Lamb of God. De forma brutal, las luces del foro se apoderaron del llamado Headbanger´s Stage, la ovación del respetable enardeció como no se vio en otro escenario y los integrantes de Lamb of God no titubearon en ser recíprocos con la energía que ya emanaba en ese lugar.

El estilo de Randy Blythe y su estampa inigualable figuró como tanto nos tiene acostumbrados, avivando la guerra en el campo de batalla entre los amontonados asistentes liberando el bochorno y acaloramiento que ahí se sentía por momentos sin importar la hora ya nocturna que marcaba el reloj.

A decir de diversos comentarios que transitaron durante y después del show, lo mejor del Domination fue cortesía de Lamb of God...

Lamb of God por Raquel Coss

Para los que gustan del Hard Rock se tuvo el gusto de ver a Slash con Myles Kennedy and the Conspirators, un show en el que no se sabía quién se comía a quién, si el guitarrista de Guns N' Roses a la otra gran banda o la gran banda de Myles opacaba a un Slash que muchos acérrimos fans del guitarrista describieron como una actuación decepcionante, sin embargo pudieron llevarse “Nightrain” a casa para el consuelo nostálgico.

Slash por Raquel Coss

Limp Bizkit se convirtió en el show de karaoke más grande del mundo. Al menos en esa noche y en México. A demás de sacudir la nostalgia noventera de sus clásicos hits, se dieron tiempo de coverear a Green Day y hasta a Nirvana, desatando la locura de varios seguidores de la guardia noventera, aunque cabe mencionar que muchos de los nuevos asistentes no sabían de que se trataba en ese momento esa vorágine de nostalgia por un tipo que rapeaba y hasta se daba el lujo de subir a sus más grandes fans al escenario a aventarse el "palomazo".

Otro show digno de mencionarse fue el ofrecido por Trivium, la banda reventó el lugar con su sonido, tema tras tema ofrecían todo de sí para brindar lo mejor de su repertorio. El público, impaciente, al verlos salir, no dudó en acercarse lo más posible al escenario para zarandearse y observar de cerca a esta gran banda.

Trivium por Raquel Coss

Su set estuvo compuesto por los mejores temas, pero se extrañaron otros; lo cual ayudó a que los presentes salieran extasiados y listos para ir a verse a Ratt, la banda que pocos se atreven a reclamarles algo en estos tiempos y que desató uno de los caos más bellos del Domination, mezclando una sobrada actitud impecable con el poderoso setlist que tenían preparado para el festival, destacando "Im Insane" y "Round and Round".

Ratt por Raquel Coss

La cruzada de las bandas por robarse la atención de la multitud y la gente sufriendo por dividirse en todos los escenarios se dio entre las 7:00 y las 9:00 de la noche del sábado, en algo que fue bestial. Apocalyptica por un lado con su sonido único y oficioso, pero no por eso cualquier cosa. Satyricon y su magistral teatralidad con grandes dotes destrozaron musicalmente uno de los escenarios más "pequeños" del festival.

Apocalyptica por Raquel Coss

Los Dead Kennedys hicieron bailar y sacar al Punk Anarquista de decenas que se dejaron llevar por rolas como "Buzzbomb", "Police Truck" y hasta con el cover a Elvis Presley, "Viva las Vegas".

Dead Kennedys por Raquel Coss

Para los matemáticos armoniosos y virtuosos que disfrutan las mil notas por segundo tuvieron su momento con los Dream Theater, los cuales no defraudaron a sus fieles admiradores, que sin importar la alineación, saben que en esta banda hay calidad de sobra perpetuamente.

Dream Theater por Raquel Coss

Vince Neil, su corpulencia y su ya limitada voz también se apegaron al guión de leyendas y sabían que con el nombre tendrían a varios coreando cada una de sus canciones icónicas. Él lo disfrutó como frontman y su público lo disfrutó como ídolo.

Vince Neil por Raquel Coss

Las destacadas actuaciones de Parkway Drive, Vreid y Halestorm en viernes quizá no se vieron reflejada en frenesí, entendiendo que no fue el día con más gente y quizá muchos aun iban en el tráfico o seguían en el trabajo. El sábado cabe destacar los shows de Thrice y Alestorm; las dos bandas gozan de un nutrido grupo de fans que pareciera no existían en el país, pero que sin duda los honra y los admira de forma asombrosa, coreando cada una de sus canciones y portando afiches de estas agrupaciones.

Parkway Drive por Raquel Coss

Vreid por Raquel Coss

Alestorm por Raquel Coss

Thrice por Raquel Coss

Hablando de las bandas nacionales, mención honorifica para Here Comes the Kraken que siguen manifestando porque son una banda que destaca a nivel internacional y por qué ya son dignos de cerrar un escenario en festivales de estas dimensiones.

Black Overdrive se lució con nuevas rolas, las que sonaron con ese Stoner único y despiadado que tiene la banda, dejando a sus seguidores con la ansiedad de ya poder escuchar el nuevo material, ese del que tanto se ha esperado y del que ya se sabe esta próximo a salir.

Black Overdrive por Raquel Coss

Los de Koltdown dejaron grato sabor de boca a muchos que no los conocían, además de ser los encargados de dar el banderazo para arrancar el festival, fue grato ver que la gente les reconoció el talento que trae esta agrupación, que si bien son muy buenos en su estilo, se sigue esperando den ese pasito y salto definitivo para consagrase entre las bandas nacionales y dejar de ser esa promesa que muchos saben ya tiene rato esperando entre las sombras.

Koltdown por Raquel Coss

Las quejas, lo malo, y las cuestiones relativas y de gustos de todos los festivales, siempre se dejarán escuchar antes, durante y después del evento, no hay festival perfecto; no cabe duda que Ocesa ya se sabe de todas, todas y es poco lo que le puede fallar.

Para ser un "primer" festival pensamos que salió bien librado, que se cumplieron las expectativas y que muchos salieron satisfechos, se dieron los tiempos y se combinó con un clima que ayudó a tener a la gente feliz y sin contratiempos para poder disfrutar a gusto de sus bandas y del festival en general con sus experiencias alternas a lo musical.

Kiss por Raquel Coss

Domination fue el arranque, veremos la respuesta de las otras promotoras en lo que resta del año.

Redactores El Club Del Rock

Redactores El Club Del Rock

Grupo de colaboradores colombianos, méxicanos y argentinos de EL CLUB DEL ROCK.

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