Si hay una cualidad que caracteriza a las buenas bandas, es la de saber reinventarse y evolucionar con el tiempo. De cierta manera, esto se cumple y a la vez no con los rusos Motorama, quienes supieron forjar un estilo reconocible, pero al mismo tiempo jugando con las posibildades de su propio sonido. Desde sus modestos inicios con los epés Horse (autoproducido, 2008) y Bear (autoproducido, 2009) que llevaron a un planteo musical más pulido, sofisticado y complejo en Alps (autoproducido, 2010), el debut en largo; pasando por el jangle pop en Calendar (Talitres, 2012) y el hosco post-punk de Poverty, Motorama puede no haber cambiado sus bases, pero sí modificarlas lo suficiente para que dé resultado. En su más reciente entrega, el grupo confirma la tendencia, pero esta vez sí podemos hablar de un disco con una identidad más trabajada, un esfuerzo más evidente por mostrar una faceta nueva.

Tan sólo un año y varios meses luego de la salida de Poverty (Talitres, 2015), Motorama vuelve al ruedo con Dialogues (Talitres, 2016), en un movimiento que llamó la atención por lo pronto de un nuevo disco, y que al menos de parte de este humilde redactor, despertó cierta alarma de que quizás Motorama volviera a repetir lo hecho en Poverty. Pero por suerte, Dialogues no repite fórmulas, si bien mantiene la seca frontalidad de su antecesor y pueden reconocerse los rasgos distintivos del grupo a lo largo de las diez canciones del álbum.

El sencillo Holy Day (Talitres, 2016), que salió a mitad de este 2016, confirmó que vendría un cambio de dirección para Motorama: un sonido más ligero e impulsado cada vez más por teclados, la luminosidad nostálgica y el indie pop ya no tan jangle como combustible de la nueva cara de los rusos. Dialogues sorprende en este sentido con detalles más rústicos, más caseros, más íntimos y al mismo tiempo con una expresividad que no se había visto desde Alps. Parte de esta nueva faceta se debe a la producción, porque los rusos se animaron al nostálgico portaestudio Tascam para la grabación, con el objetivo de hacer que todo sonara más crudo, más directo, más despojado de los artilugios usuales de la grabación. Desnudos de artificios y sólo revestidos de la esencia de la banda, así transcurren los diez temas de Dialogues.

Y es ahí donde está lo nuevo y a la vez lo clásico de Motorama en este cuarto disco. La banda no sonaba así de directa desde aquellos primeros corta duración, y al mismo tiempo han encontrado un nicho de creatividad que impulsa lo etéreo y trascendental de su música como no sucedía desde Alps. Curioso, porque muchas de las canciones podrían ser los temas que Motorama siempre entrega, pero esta vez hay un enfoque en la superficie auditiva que las hace distintas. Y para una banda que cambia para no cambiar nada como Motorama, modificar la superficie es mucho. Se nota: Hard Times, Tell Me, Above The Clouds, Deep, Reflection, son canciones que podrían estar en cualquiera de los anteriores álbumes de la banda con apenas modificaciones, pero que en Dialogues resultan parte de la narrativa suave-melancólica que se propone, incluso hasta con más honestidad que antes.

Las estructuras siguen siendo las mismas, la forma de crear melodías también. La artesanía sonora no se ve en riesgos severos. ¿Entonces qué es lo distintivo de Dialogues? El sofisticado desparpajo de las canciones, esa sensación de que la banda se vale de sí misma para lograr lo que necesita de sus propios temas. Motorama transmite la plenitud de una obra hecha sin mediadores, sin demasiados trucos (los hay, pero cada vez menos), sin más que dar que lo que sale de ellos mismos. La magia de la banda fluye de otra manera cuando no hay tantos cristales de efectos para percibirla. Dialogues es el momento más sincero de Motorama, quizás no el más brillante, pero sí donde se revelan contundentemente en alma musical.

Puntaje: 8,60