Por Damián Paineman

A veces no es necesario ser tres o cuatro personas para formar una banda de rock. Estamos muy acostumbrados a ver y escuchar el formato clásico de un grupo, pero cuando vemos el formato de un “dúo” nos resulta interesante, por el hecho de sentir la falta de otro instrumento. Estas bandas se las ingenian para resolver la tercera parte restante y al oírla nos despeja cualquier duda.

Si partimos de la base en que la música está compuesta por melodía, armonía y ritmo, la creatividad de los duetos puede ser hasta ilimitada, al contar solo son dos mentes y dos instrumentos para componer. En esta nota nos centralizamos en algunas parejas de rock, que tuvieron gran repercusión y ser reconocidos, para hacerle referencia al dicho en que “tres son multitud”. A continuación repasamos algunos duetos del rock:

Flat Duo Jets

Si vamos hablar de los pioneros de los “dúos”, es una obligación hablar sobre Flat Duo Jets. Este grupo psychobilly surgió en Carolina del Norte, Estados Unidos, integrado por  Dexter Romweber en guitarra y voz, y Chris Smith en batería. En sus inicios el dueto grabó sus primeros singles en un garaje, que desembocarían más tarde en el álbum “Go Go Harlem Baby”, como su primer disco en estudio. Una voz desgarradora y gritona, acompaña los fuertes acordes de una guitarra, sobre una base muy prolija de batería, para demostrar que no hacen falta más ingredientes para hacer una banda de rock y marcar un nuevo camino, que luego influenciaría a personas como Jack White.

Suicide

Descartando la guitarra o la batería y teniendo a mano un sintetizador con una caja de ritmo, sumando una voz única, da como resultado a Suicide. Esta banda nace en los años ‘70 en Nueva York, integrado por Alan Vega (voz) y Martin Rev (sintetizador). Es importante tener en cuenta el contexto de la época donde nació este dueto, ya que en los años ‘70, Nueva York se consolidaba como centro de una revolución artística y cultural. El dúo capta varios géneros pasando por post-punk, rock electrónico, rockabilly, entre otros. La influencia que generó Suicide es reconocida en bandas actuales como New Order, pasando por Depeche Mode, hasta Joy Division.

The Kills

Sólo una batería programada les bastó a Alison Mosshart (voz) y Jamie Hince (guitarra), para llevar a cabo sus composiciones como The Kills. Durante su nacimiento en el 2000, esta banda conserva una frescura intacta, que hasta la actualidad no deja de estar de moda. Ya con cuatro álbumes editados, el dúo estadounidense-británico se ha caracterizado por mezclar el garage rock con una propuesta post-punk, siempre matizada por la particular voz de Mosshart, siendo una frontwoman excepcional.

The White Stripes

El éxito de un dueto no estuvo mejor ejemplificado como The White Stripes, gracias a su sonido minimalista, para que el estilo rock garage pueda sobrevivir. Influenciado principalmente por el blues rock en la guitarra de Jack White y el estilo punk de Meg White en batería, los White comenzaron a mover los estándares en la escena mundial, gracias a sus primeros discos, entre ellos, “Elephant” como el más importante de la banda. Su éxito pavimentó el camino para los dúos que comenzaron a surgir cada vez con más frecuencia en los años siguientes.

The Black Keys

El dúo integrado por Dan Auerbach (voz y guitarra) y Patrick Carney (batería), nace de una amistad en la escuela, a la edad de los 9 años, que más tarde se transformaría en el proyecto musical The Black Keys en el año 2001. Grabando en un sótano, con un sonido crudo, sin tener cuidado de la calidad de sonido, The Black Keys supo ser una de las bandas de rock garage más importante de todos los tiempo. Con su disco debut “The Big Come Up” hasta alcanzar el reconocimiento con “Brothers”, la banda proveniente de Ohio pudo mantener su originalidad de principio a fin, pasando estilos desde el blues, country, rock, entre otros.

Royal Blood

El no incluir una guitarra puede ser un problema, pero no es dilema para los Royal Blood, nacido en Inglaterra en el año 2013, integrado por el bajista Mike Kerr y el baterista Ben Thatcher.  Con un bajo distorsionado, además de percusión que acaricia al metal pero sin dejar el rock garage o el blues, Royal Blood han logrado lo que cualquier banda con guitarra pudiera hacer. Con dos discos en su carrera (el último lanzado este año), la banda inglesa tiene un interesante seguimiento, ya que entró directamente al Nº1 de la lista oficial de ventas en Reino Unido y fue Top 20 en quince países, vendiendo más de 1 millón de ejemplares de su último álbum.

Japandroids

Esta banda integrada Brian King (guitarra, vocales) y David Prowse (percusiones, vocales) se formó en la ciudad de Vancouver, Canadá, alrededor del año 2006. Pero lo especial de este grupo canadiense no es su gran habilidad para llenar una sala solo con dos instrumentos o que se complementan de forma perfecta para dar lugar a ritmos contundentes, pegadizos, increíbles y maravillosamente épicos, sino el genial equilibrio que existe entre la parte más rebelde del rock, que se resiste por morir, y la inocencia de quien no está dispuesto a caer en la fórmula fácil como muchos conocemos. Estos fueron el padre y la madre de Post-Nothing, su disco debut, que sin duda fue el mejor nombre que podrían haber escogido para un primer trabajo.

Estos fueron algunos dúos que existen o existieron, dejando un legado imborrable dentro de la escena del rock, y que nos hacen entender que no hace falta ser varios miembros en una banda para hacer lo que nos gusta, la música.

Redactores El Club Del Rock

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Grupo de colaboradores colombianos, méxicanos y argentinos de EL CLUB DEL ROCK.

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