Pocas bandas de Metal pueden decir que causan el mismo impacto cuando llegan por segunda o tercera vez a nuestro país, donde otros géneros musicales apoyados por las radio-difusoras han acaparado hasta el cansancio nuestra capital.

Sonata Artica es uno de esos pocos. Siendo la tercera vez que tocan en nuestro Perú, la banda liderada por el carismático Tony Kakko, logró callar las bocas de los más escépticos y volvió a llenar en un lapso de un año el recinto donde se presentaron. Mostrando así que su séquito de fans en Perú es tan fiel y entregada a su artista que no conocen de excusas para no ir y apoyar a la banda y a la escena que necesita más bangers como ellos.

El concierto se dio en el Céntrica del centro de Lima, local que se va volviendo poco a poco un  punto clave para los eventos Metal de la capital. El lugar estuvo abarrotado de fieles bangers sedientos de Power Metal que esperaron pacientemente y sin ningún tipo de problemas el ingreso al recinto.

Dentro ya, el evento dio inicio con un bien llevado tributo a Nightwish (que han confirmado su llegada al Perú en unos meses) a cargo de la banda Crownless, quien tuvo un gran recibimiento del respetable e interpretando lo mejor de la agrupación finlandesa.

Luego se presento la banda peruana Flor de Loto, quienes son considerados uno de los principales grupos de la nueva escena nacional con su impecable Rock Progresivo, añadiendo así nuevos fanáticos a su creciente lista de seguidores.

Banda Crownless en el concierto de Sonata Artica

Banda Crownless en el concierto de Sonata Artica

La banda Flor de loto teloneando a Sonata Artica

La banda Flor de loto teloneando a Sonata Artica

El momento había llegado. La gente coreaba el nombre de la banda principal del evento, mostrando su impaciencia por ver en acción al esperado conjunto europeo.

Afortunadamente la espera no fue mucha. Bajaron las luces y se pudo ver a Tommy Portimo, baterista de la agrupación, presentándose al público detrás de su impresionante batería con la blanquirroja en el cuerpo. Sonata Artica estaba en el escenario.

Inmediatamente toda la alineación finlandesa estaba de pie frente a sus fanáticos peruanos, presentándose con The Wolves Die Young y Kingdom for a Heart. La gente estaba eufórica y no paraban de corear cada tema e interactuar con Tony en todo momento.

Elias Viljanen impecable en la guitarra

Elias Viljanen impecable en la guitarra

Paid in Full, What Did You Do in the War, Dad? y Losing My Insanity fueron los temas con los que siguieron el espectáculo. Kakko interpretaba como si recién empezaran con la gira, Elias Viljanen hacía lo que quería con la guitarra y Pasi Kauppinen lucía endemoniado con su tremendo bajo de 5 cuerdas.

El juego de luces fue tremendo y la calidad del sonido, impecable. Sonata se mandaba con clásicos 8th Commandment, San Sebastian y el infaltable Full Moon. La banda ya tenía a todos los presentes en el bolsillo.

La noche fue mágica pero también es importante informar de temas lamentables. Una de ellas fue la pelea de unos fanáticos dentro del local. Afortunadamente estos fueron controlados por los mismos asistentes y la banda siguió tocando como si no hubiese pasado nada.

Pasi Kauppinen y su show aparte en el concierto

Pasi Kauppinen y su show aparte en el concierto

Otro momento, un poco bochornoso para todos los presentes fue cuando el cantante Tony Kakko se percató de una asistente que estaba tomando fotografías con flash desde el segundo piso del local. “Apaga esa luz, es mejor tener el recuerdo en tu memoria. Apágalo, apágalo, apágalo” repetía fastidiado Tony desde el escenario.

Este es un tema aparte, pero igual de importante, ahora que todos tenemos al alcance de nuestras manos herramientas para tomar fotografías, desde cámaras profesionales hasta  Smartphones, muchos se preocupan más en tomar fotografías para presumir de su estancia en el concierto que en disfrutar del mismo como se debe. Este hecho ha sido muy citado con opiniones diversas entre personalidades de la música a nivel mundial.

Pero Sonata Artica es un grupo que se debe a su gente y estos incidentes no opacaron en absoluto el entusiasmo, ni de la banda, ni del público.

Finalmente llegó el encore. El grupo se despidió con My Land, Picturing the Past y finalmente con Don’t Say a Word. Los finlandeses se despidieron de sus seguidores prometiendo volver pronto y agradeciendo al Perú por su calurosa acogida. Así cerramos una noche repleta de pasión, headbanging y harto Power Metal. Así queremos ver todos los conciertos de Metal en el país, porque la escena se lo merece.

Tony Kakko interpretando lo mejor de Sonata Artica

Tony Kakko interpretando lo mejor de Sonata Artica