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Crónicas

Venom en la CDMX – El corto viaje al infierno

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Venom por Raquel Coss3



Para EL CLUB DEL ROCK: Mr. Yagami

Siete largos años tuve que esperar para presenciar de nuevo a la leyenda del NWOBHM (la vez que tocaron en el Hell & Heaven 2014 no pude verlos porque no estaba en el país). Siete largos años en los que mis ganas de volver a lazar los cuernos al ritmo de “Welcome To Hell” solamente aumentaron exponencialmente. No conocía de nada el recinto de Carpa Astros y esta fue la mejor ocasión para explorar las posibilidades de este relativamente nuevo recinto; su organización, capacidad, pero sobre todo su sonido. Tristemente, no me fue posible conocer los adentros de la carpa ya que el escenario fue montado en la parte de afuera pero eso no le quito un ápice de emoción al concierto, máxime porque cuando llegue estaba a punto de iniciar el set de Raped God 666. Tampoco tenía el gusto de conocerlos y no imaginaba que tocaran así de bien. Su enérgico sonido me tomó por sorpresa y disfruté plenamente su presentación. No conocía ninguna de sus canciones pero me queda claro que su música es pura calidad y en fechas cercanas me haré de algún material de ellos.

Raped God 666 | Foto: Raquel Coss

Raped God 666 | Foto: Raquel Coss

Quisiera decir lo mismo sobre Lust pero no. Musicalmente son estupendos pero hay algo en la voz que, en mi personal apreciación, no me convence y eso hace que mi panorama de la banda no sea satisfactorio pero aun así creo que tienen mucho potencial y una gran base de fans porque prendieron mucho a la gente. Me encantó el hecho de que a ambas bandas se les permitiera tocar un set completo en lugar de las 3 canciones que regularmente les permiten por la falta de tiempo. Me alegra que los organizadores de este evento apoyen a la escena dando el ejemplo de cómo debe prepararse un concierto de categoría. Y además felicitar al ingeniero de sonido porque ambas bandas sonaron sublime: todos los instrumentos podían distinguirse claramente.

Lust | Foto: Raquel Coss

Lust | Foto: Raquel Coss

Pero lo mejor siempre viene al final y a las 9:30 en punto de la noche pudimos ver detrás de los monitores a una reluciente calva frontal adornada con una playera del “Metal Black” y un reluciente bajo rojo: el legendario Conrad Lant había llegado para retomar su infernal trono. Se le unieron La Rage a la guitarra y Dante en la batería y tiraron a matar con la primera canción: la inmortal “Black Metal”. Su cavernosa voz sigue intacta y los músicos que ahora componen la mítica banda son todos unos profesionales. Los clásicos no dejaban de caer: “Bloodlust”, “Welcome to Hell” y la muy coreada “Countess Bathory”. Cronos venía muy en plan de “está bien que vengan a escuchar clásicos, pero también tenemos nuevas canciones que podrían convertirse en clásicos” y así, tocaron 4 canciones de su más reciente producción From the Very Depths: “The Death of Rock N Roll”, “Long Haired Punks”, “Grinding Teeth” y “Rise”. Cronos nos hacia corear las canciones como si hubieran salido hace 30 años y funcionó, sobre todo en “Rise” que deduzco que ya será permanente en el set en las futuras giras. Después de la magnífica “Antechrist” siguió otra tanda de clásicos eternos: “Buried Alive” (con todo e intro) mezclada con “The Evil One”, la oda a Lucifer llamada “In Nomine Satanas” y “One Thousand Days in Sodom”. Dante es un excelso baterista y todo un showman; no dejaba de hacer malabares con sus baquetas mientras no perdía ni un solo beat de la canción. La Rage por su parte es el mal encarnado. Su mirada denota un severo problema mental que solo disipa cuando nos ofrece esos crudos riffs y solos.

Venom | Foto: Raquel Coss

Venom | Foto: Raquel Coss

Venom | Foto: Raquel Coss

Venom | Foto: Raquel Coss

Pedal to the Metal” y “Warhead” cerraron el set principal y sólo nos quedaba esperar si habría encoré. Era obvio que no nos iba a decepcionar y 5 minutos después Cronos hizo sonar su bajo a golpes mientras La Rage destrozaba la guitarra con ese riff que le dio origen a mucho del metal extremo: “Witching Hour”. Era imposible no evocar a las miles de bandas que fueron influidas por esa canción y por el álbum “Welcome to Hell”: Hellhammer, Mayhem, Slayer… todo lo extremo empezó con Venom. “In League With Satan” dio fin a la misa negra que tristemente duró muy poco: apenas una hora con diez minutos. Y eso que tocaron alrededor de 17 canciones, pero eso ya es lo de menos. Quienes dudaban de la relevancia de la banda, recibieron un puñetazo en los bajos y ahora les habrá quedado claro que con la banda favorita de Satanás no se juega. VENOM RULES SUPREME!

Venom | Foto: Raquel Coss

Venom | Foto: Raquel Coss

Galería completa: http://goo.gl/u9GLLn

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Crónicas

Un último concierto para mi muerte – Parte 1

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acdc

Siempre debo encontrar alguna excusa para poder escribir con un estilo real, sin temor a que puedan bajarme el pulgar. La sinceridad es como el rock, se puede oler… y sentir. Hoy voy a ser sincero con personas que no conozco, ni conoceré, al menos en este universo. Los lectores.

Siguiendo la línea de sinceridad, quiero aclarar que, si no gustas de la lectura o simplemente entraste buscando noticias, este artículo no es para ti. Te ofrezco mis disculpas.

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Volviendo al foco central

El telón de la vida se cerrará a través de mis ojos. Hace mucho que vengo arrastrando los síntomas de un supuesto aneurisma y he alcanzado el punto más álgido desde que inició el presente mes. Mareos, vértigo, arcadas, dolor de cabeza, tensión en el cuello, dolor detrás de los ojos, etc. Todos esos síntomas coronados por estados graves (mi madre) y muerte de familiares (tíos) a causa de la misma enfermedad. Como se sabe, el aneurisma es una enfermedad altamente congénita. Tengo todos los boletos comprados para ser uno más en la lista y habito en la resignación desde hace unos años, sé que voy a partir; no sin antes pasar el día más feliz de mi vida en un concierto/festival de rock.

No pienso hacer un embole de artículo, está claro que la desgracia propia es el regocijo de gente ajena, pero hasta la ‘tristeza’ cansa. Me siento aturdido las 24 horas del día, no por alcohol, sino por los mareos de mierda que no paran ni cuando duermo. Si me dicen que es imposible marearse mientras estás dormido, entonces confirman mi peligro de extinción. Camino mareado, como mareado, escribo mareado, escucho música mareado, beso mareado, pienso mareado, me ducho mareado y cuando bebo un poco de alcohol, se me pasa. Una picardía. De todas formas, dejé de libar hace un mes, por precaución y miedo, principalmente miedo. No soy yo, no soy feliz. El vértigo y las ganas de vomitar por las noches me convirtieron en todo lo que siempre odié, una persona que no quiere estar en cama.

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Por alguna estúpida razón, nunca he querido que un médico confirme lo que tengo, siento que voy a comprometer a gente que me estima y van a sentirse culpables de no haberme podido ayudar. Busqué información sobre este tipo de conducta y no solo es una rareza mía, mucha gente prefiere vivir en la ignorancia y dejar que la propia enfermedad oculta los mate, antes de morir por depresión o desahucio. He tratado de sobrellevar estos síntomas desde hace 7 años, pero parece que entré en la última etapa. No se puede disimular más y los exámenes son inevitables.

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Ya no se trata de tener algo porqué vivir, sino algo porqué morir. Y si he de morir por algo, que sea rock. Quizá se lea muy novelesco, pero es lo último que quiero hacer. Yo me amo y no puedes engañar a la persona que dices amar porque entonces de los desconocidos, ¿qué puedes esperar? Simplemente quiero divertirme, amar y vivir el momento. Disfrutar de ese día junto a la persona correcta, ella. Comer y beber sin preocuparme por las consecuencias, así quede convaleciente al día siguiente. Gastar, lo que me queda de vida, en el pecado más grande que me permití: Querer vivir por y para la música; que sea rock.

Parece que no cumpliré el deseo de ver a AC/DC en vivo… pero The Strokes e Interpol de seguro tienen su lugar en el iPod de Dios.

Mañana guardo cita médica y la verdad que cualquier diagnóstico, ahora, me sabrá a victoria. Tengo presente que me gusta ganar; y perder no me causará dolor.

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Aquí finaliza la parte 1. Restan 2.
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