Síguenos para más rock

Crónicas

Oconnor levanta la temperatura en el sur de Buenos Aires

Publicado

on

momentos 17

Siempre recuerdo aquella primera vez que vi a O’Connor en vivo. Corría el año 2000 y en el ya desaparecido local “Cemento”, ante una multitud, tuve la suerte de fotografiarlos (con cámara analógica) y aún conservo los negativos de aquella fiesta del metal. Cabe recordar que Claudio O´Connor (ex-Hermética y actual vocalista de Malón) fundó O’Connor allá por el año 1998 junto con el bajista Hernán García (ex-Alakrán) y cuentan con una amplia y exitosa discografía.

momentos-36

Foto: Juan Cufré

Los tiempos fueron cambiando como también algunos integrantes y hoy forman el grupo: Claudio O’Connor (Voz); Hernán García (Bajo); Fernando Cosenza (Guitarra); Iván Iñiguez (Guitarra) y Pablo Naydón (Batería). Tenía ansiedad por verlos en directo y la cita era para despedir este 2015 en Zadar Club, en el sur del gran Buenos Aires.

momentos-

Algunos minutos pasados de la 1:30 de la madrugada y ante un local repleto, se escuchaban los primeros acordes de “La maldad”. Increíble arranque que levantó más aún la temperatura del lugar, pero que poco importó a los seguidores más fieles que lo dieron todo desde el minuto cero. Casi sin respiro y como arrojando nafta al fuego, explotó “La gran 7”; todo Zadar patas para arriba y puños en alto para celebrar una tremenda versión de este clásico. No pararían de llover los hits: “1976”, que sacudió el ambiente, “Imperdonable”, Enroscando al mundo” y el nuevo “Castigo y perdón”. El verano apretaba y esto parecía recién empezar. No había tiempo de pausas y “Pagando por tu actitud” era la encargada de darle velocidad a la locura de un público que desafiaba a una noche calurosa. El set continuaría con “Jardín de la eternidad”, un tema que no cesa y te devora. Le seguían “Estamos pariendo”, “Reza a la indiferencia” y una tremenda versión de “Hacedor de terror”.

momentos-37

En este punto sí que todo pasaba demasiado rápido: “Sangre para el rey” marcaba el ritmo y el público otra vez cantando con todas su fuerzas y celebrando este clásico de la banda. Llegaría “Ana no duerme”, un cover del grupo Almendra que suena muy potente en vivo. Se escapaban los minutos y subían las marcas de los termómetros con “Rock del suicida”. El público no se rendía y recibieron una descarga con “Caníbal”: puños en alto, cabezas en movimiento, una verdadera fiesta del metal. Para el final quedaría “Una pena en Godoy cruz” y ahora sí que ya para concluir, con un público que no paraba, se vino la infaltable “Se extraña araña”. La bestia cerró así este 2015, cobijado por su gente en el calor de una noche del sur de Buenos Aires. Para el año que viene, disco nuevo, que ya se está gestando y las mismas ganas de seguir rockeando y de decir que están… más fuertes que nunca.

Texto y fotos:   Juan Cufré

momentos-18

DIO bendice tus comentarios

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Crónicas

Un último concierto para mi muerte – Parte 1

Publicado

on

acdc

Siempre debo encontrar alguna excusa para poder escribir con un estilo real, sin temor a que puedan bajarme el pulgar. La sinceridad es como el rock, se puede oler… y sentir. Hoy voy a ser sincero con personas que no conozco, ni conoceré, al menos en este universo. Los lectores.

Siguiendo la línea de sinceridad, quiero aclarar que, si no gustas de la lectura o simplemente entraste buscando noticias, este artículo no es para ti. Te ofrezco mis disculpas.

54908288 colección de enfermedad cerebral tomografía computarizada y la resonancia magnética del cerebro mostrar inf

Volviendo al foco central

El telón de la vida se cerrará a través de mis ojos. Hace mucho que vengo arrastrando los síntomas de un supuesto aneurisma y he alcanzado el punto más álgido desde que inició el presente mes. Mareos, vértigo, arcadas, dolor de cabeza, tensión en el cuello, dolor detrás de los ojos, etc. Todos esos síntomas coronados por estados graves (mi madre) y muerte de familiares (tíos) a causa de la misma enfermedad. Como se sabe, el aneurisma es una enfermedad altamente congénita. Tengo todos los boletos comprados para ser uno más en la lista y habito en la resignación desde hace unos años, sé que voy a partir; no sin antes pasar el día más feliz de mi vida en un concierto/festival de rock.

No pienso hacer un embole de artículo, está claro que la desgracia propia es el regocijo de gente ajena, pero hasta la ‘tristeza’ cansa. Me siento aturdido las 24 horas del día, no por alcohol, sino por los mareos de mierda que no paran ni cuando duermo. Si me dicen que es imposible marearse mientras estás dormido, entonces confirman mi peligro de extinción. Camino mareado, como mareado, escribo mareado, escucho música mareado, beso mareado, pienso mareado, me ducho mareado y cuando bebo un poco de alcohol, se me pasa. Una picardía. De todas formas, dejé de libar hace un mes, por precaución y miedo, principalmente miedo. No soy yo, no soy feliz. El vértigo y las ganas de vomitar por las noches me convirtieron en todo lo que siempre odié, una persona que no quiere estar en cama.

hipoxia cerebral 1 10

Por alguna estúpida razón, nunca he querido que un médico confirme lo que tengo, siento que voy a comprometer a gente que me estima y van a sentirse culpables de no haberme podido ayudar. Busqué información sobre este tipo de conducta y no solo es una rareza mía, mucha gente prefiere vivir en la ignorancia y dejar que la propia enfermedad oculta los mate, antes de morir por depresión o desahucio. He tratado de sobrellevar estos síntomas desde hace 7 años, pero parece que entré en la última etapa. No se puede disimular más y los exámenes son inevitables.

636900408332963097DB

Ya no se trata de tener algo porqué vivir, sino algo porqué morir. Y si he de morir por algo, que sea rock. Quizá se lea muy novelesco, pero es lo último que quiero hacer. Yo me amo y no puedes engañar a la persona que dices amar porque entonces de los desconocidos, ¿qué puedes esperar? Simplemente quiero divertirme, amar y vivir el momento. Disfrutar de ese día junto a la persona correcta, ella. Comer y beber sin preocuparme por las consecuencias, así quede convaleciente al día siguiente. Gastar, lo que me queda de vida, en el pecado más grande que me permití: Querer vivir por y para la música; que sea rock.

Parece que no cumpliré el deseo de ver a AC/DC en vivo… pero The Strokes e Interpol de seguro tienen su lugar en el iPod de Dios.

Mañana guardo cita médica y la verdad que cualquier diagnóstico, ahora, me sabrá a victoria. Tengo presente que me gusta ganar; y perder no me causará dolor.

70940204 499892287256339 1023728961357611008 n

Aquí finaliza la parte 1. Restan 2.
Continue Reading
Advertisement

+ NOTICIAS