Desde la información o de la opinión, hoy es indiferente aclarar el génesis del artículo. En ningún contexto aprendí tanto de mí y de los demás como en la música. Yo no tengo la suficiente autoridad ética ni moral para decir qué tipo de canciones son un avance y cuáles son un retroceso; el concepto que tengo es un poco más terrenal (probablemente errado, pero es cómo lo entiendo yo), creo que la música y las canciones se pueden dividir entre las que gusta y las que no.

Notoriamente, en la entrevista que veremos renglones más abajo, Pablo Milanés (músico cubano)se refiere específicamente a una canción y un género. Ya no existe la bohemia de antes, hoy el mensaje es más claro y directo en la música. Uno debe saberse acomodar y moverse al ritmo que las nuevas tendencias musicales van armando ¿Es eso entendible? Yo creo que sí (desde el punto de vista del artista), porque entre duplicar la facturación de una disquera o dejar un legado importante a pequeñas minorías, es claro que la primera opción queda como la más sensata. Ahora, ¿Por qué seguir a la muchedumbre si naciste para romper esquemas?
En la música, a nuestro pueblo le cuesta demostrar que es inteligente y latino. No gusta de lo espectacular; no busca el arte, no busca lo diferente. Debemos partir del hecho cultural que significa la música. Si no lo miramos desde ahí, sólo estamos hablando de una de las industrias que genera mucha plata. Con solo hacer del reggaetón una predilección, evidencia la calidad de su inteligencia. Nada comparable a lo de hace un par de décadas. Y yo no te hablo del rock, no me juzgo un “rockerito” cabeza de termo que cree neciamente que el rock (valga la redundancia) es el único género respetable. El tango, el pop, el disco, el jazz, el funk, la nueva ola, el reggae, el new wave y cientos de géneros más demuestran que la música sí puede evolucionar y adaptarse; todo esto siempre dentro del marco del respeto y fidelidad a ciertos cánones imperiosos en la cultura musical.
Representada ya mi idea central, quiero enfocarme en la reunión del periodista de la ABC con Pablo Milanés (palabra autorizada en el tema), a continuación la entrevista completa por motivo de su gira en ciertos países europeos:
—¿Cómo va a ser su repertorio en esta gira?
—Un poco experimental, pero también convencional porque voy a cantar todas las canciones que todo el mundo espera. También habrá temas de ‘Flores del futuro’, un disco con el pianista cubano Miguel Núñez, cuyas canciones escribí mientras estuve convaleciente de mi trasplante de riñón.
—La música como terapia, nunca mejor dicho.
—¡Uuuy sí! Me sirvió mucho. En toda esa etapa escribí los textos, aquí en Galicia.
—Ahora acaba de lanzar otro disco, un álbum de duetos con su hija. ¿Tiene ya otro proyecto en mente?
—Y tanto, estoy haciendo un disco de ‘standards‘ de música americana, cantado en inglés, con un trío de músicos jóvenes excelente, bajo, batería y piano. Ya lo he terminado, estoy con los últimos detalles.
—¡No para! ¿Hay algún proyecto que no haya podido hacer?
—Pues sí, hay uno. Un disco de rumba cubana. Llevo muchos años queriendo hacerlo, y por unas cosas o por otras se me resiste. La rumba es una de las expresiones más auténticas y severas de la cultura cubana, y no puede cantarla todo el mundo. Es difícil.
—¿Qué le parece la nueva conquista hispanohablante del mercado estadounidense, con ‘Despacito’?
—Me parece que es una lástima que no haya sido con otro género y con otra canción.
—Veo que no le gusta ni el tema ni el reggaetón.
—En absoluto. Me parece que es un atraso extraordinario para la música latina. La música es un negocio, ya no tiene nada de iniciativa cultural ni de iniciativa progresista. Hay tantos compositores buenos en la calle y, sin embargo, lo más fácil, lo más grosero, lo superficial es lo que se ha impuesto, desgraciadamente.
—Justo está Luis Fonsi de promoción estos días por aquí.
—Pues ya te contará, la diferencia que hay con el Luis Fonsi de antes, cuando hacía una versión de mi canción ‘Para vivir’.
—¿Cómo ve el retroceso de la relación de Cuba con EE.UU. con Trump?
—Hace un tiempo que dije que ya no hablaría más de política. Sólo diré una cosa: el pueblo cubano está sufriendo entre dos fuegos.
Fuente : Diario español ABC/cultura.