El caso Marilyn Manson y el delicado papel de las redes sociales

Brian Hugh Warner fue denunciado por agresión física y sexual por su expareja Evan Rachel Wood

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Hace menos de 48 horas lo último que sabíamos de la vida del ícono del metal noventero Marilyn Manson, era que estaba en medio de la promoción de su último disco “We are Chaos”, el cual, si bien no ha pasado desapercibido, es claro que no está en su apogeo máximo.

Todo esto cambió a inicios de febrero cuando su nombre se volvió “trending topic” mundial (la manera actual de decir que está en boca de todos), en Twitter y en todo portal web musical, noticioso y farandulero que se conozca. La actriz y exprometida del cantante, Evan Rachel Wood, denunció públicamente a través de su cuenta de Instagram que el cantante de nombre real Brian Hugh Warner, abusó de ella física y sexualmente cuando ésta solo tenía 19 años.

El nombre de mi abusador es Brian Warner, también conocido en el mundo como Marilyn Manson. Comenzó a acosarme cuando era un adolescente y abusó horriblemente de mí durante años. Me lavaron el cerebro y me manipularon para que me sometiera. He terminado de vivir con miedo a represalias, calumnias o chantajes. Estoy aquí para exponer a este hombre peligroso y llamar a las muchas industrias que se lo han permitido, antes de que arruine más vidas. Estoy con las muchas víctimas que ya no guardarán silencio”.

Esta denuncia, incluso, a sido respaldada por las declaraciones de varias otras mujeres, también famosas en el mundo del arte, las cuales usaron el poder de las redes sociales para acusar a Warner de agresiones similares.

Manson, si bien en un principio optó por guardar silencio (pésima idea, amigo) decidió dar un muy breve descargo alegando que se está “distorsionando la realidad”:

“Obviamente, mi arte y mi vida han sido durante mucho tiempo imanes de controversia, pero estas afirmaciones recientes sobre mí son horribles distorsiones de la realidad (…) mis relaciones íntimas siempre han sido totalmente consensuadas con parejas de ideas afines. Independientemente de cómo, y por qué, otros ahora eligen tergiversar el pasado, esa es la verdad”.

Si bien la actriz ya había denunciado ante los tribunales norteamericanos abusos que había recibido, el nombre del agresor siempre se mantuvo oculto. Pues, solo bastó darle al botón de “publicar”, para que el mundo se vaya contra el cantante.

Warner y Wood fueron comprometidos en 2010

Era cuestión de minutos para que todo aquel que tenga una relación actual con Warner decidiera marcar distancias. Algunos incluso afectándolo laboralmente, como es el caso de las series de televisión “American Gods” y “Creepshow” que decidieron separarlo de sus elencos, o el quiebre contractual con su discográfica Loma Vista Recordings, la cual no solo decidió dejar de publicitar su reciente disco, sino que ya anunció de facto que no planea volver a laborar con Manson en ningún proyecto futuro.

Aquí no estoy defendiendo a nadie. Considero que, a pesar de todos sus defectos, se debe confiar en la justicia más cercana a la realidad, la cual es la que dictamina los órganos jurídicos encargados del caso, y si las acusaciones se confirman como ciertas, que Brian Warner pague hasta el último de los maltratos propiciados.

Sin embargo, este tipo de casos nos traen nuevamente a la mesa de debate el poder destructor que puede alcanzar las redes sociales si una acusación denunciada por allí tiene el respaldo de la mayoría de la masa, la cual por motivos claros lo último que hará será contrastar información y datos.

 

la senadora estatal de California Susan Rubio solicitó una investigación del FBI sobre las acusaciones contra Manson

Pasó en casos como el de Johnny Depp, por dar un ejemplo. Estamos empezamos a normalizar que los tribunales modernos son las cajas de comentarios y los jueces encargados de dictar quien es el culpable es cualquier persona con acceso a internet. Quizá sea culpable, pero la sentencia pasa a un segundo plano porque la imagen muchas veces valdrá más que la misma verdad. Ya empezó a perder trabajos y posiblemente su disco sea un fracaso por falta de publicidad, aunque sabiendo quien es Marilyn Manson, quizá esta regla no se ajuste a él.

No somos nadie para decir quien es culpable o inocente. El caso ya cuenta con testigos, declaraciones, un trabajo investigativo detrás y solo queda esperar a que el castigo sea proporcional a la falta, y que le caiga al real abusador. Recordemos que la agresión y el maltrato no solo es física y sexual, sino también virtual.

 

Escrito por: Néstor Raúl Ríos Peralta

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