Conecta con nosotros

Crónicas

Brujeria cerrando brutalmente su Make America Hate Again tour en la Carpa Astros

Publicado

el

B38 copy

¿Qué puede ser más acelerado que un concierto de Brujeria? Tal vez otro concierto de Brujeria, después de que pudimos ver a Juan Brujo y compañía dar uno de los shows más intensos en la edición pasada del Vive Latino, los Mexecutioners regresaron el pasado 24 de noviembre a la Carpa Astros para cerrar su gira Make America Hate Again.

La noche de ese viernes pintaba para un desenlace extremo. La cita en la impresión del boleto decía a las 21:00 horas, pero no faltaron los fans from hell que desde una hora antes ya estaban haciendo fila para acceder a la Carpa Astros que poco a poco fue llenando su pista, mientras se vendían las cervezas, la hora de inicio llegaba.

Con un pequeño retraso de 30 minutos, pero con una pista completamente abarrotada, las luces y sonido de fondo desaparecieron para dar paso a los cánticos shamanistas de Pocho Aztlan, corte del último material discográfico de los llamados narcosatánicos a mediados de los 90 por la prensa amarillista. En cuestión de minutos, Juan Brujo, El Fantasma, Pinche Peach, El Hongo, Cynico y Hongo Jr ya habían desatado el caos en el inmueble ubicado sobre calzada de Tlalpan.

Los chingazos continuaron con un bloque clásico para los fans old school de la banda de chicana de culto. La Ley del Plomo, El Desmadre, La Migra y Echando Chingazos fueron el marco de múltiples moshpits, en toda la explanada de la Carpa Astros. La cerveza volaba al igual que los codazos y alguna que otra patada, mientras el Brujo se paseaba sobre la tarima junto a Fantasma, como los líderes auténticos líderes del ejército de Brujeria.

No podía faltar la dedicatoria al actual presidente de los Estados Unidos de América y nuevo objeto de atención para el Brujo y compañía; Viva Presidente Trump!, Seis Seis Seis y Pito Wilson enardecieron los círculos de slam dibujados por toda la zona, que hay que recalcar que no pararon en toda la presentación a pesar de ser chavorucos en su mayoría los presentes en el show. Colas de Rata cerraban con fuerza el pequeño bloque dedicado al magnate.B29 copy

Obviamente, había llegado el momento de promocionar el nuevo disco de los pioneros del Death Metal, Isla de la Fantasia, Angel de la Frontera directos de Pocho Aztlan, aunque las cosas se pusieron un poco cachondas para Peach y compañía en Satongo, personaje más peligroso que el mítico Mecosaurio, por eso el Brujo y compañía no dudaron en hacer un baile sexoso sobre el escenario, bien cagado pero sexoso.

Las revoluciones y codazos volvieron con todo al ritmo de Desperado, Cuiden a los Niños y Anticastro -que ahora ya es Castro muerto, según el Brujo-, y una de las canciones más características e inconfundibles de los Mexecutioners, Brujerizmo. Hasta ese momento, el concierto se había desarrollado como un auténtico desmán, no faltó el mala copa que no aguantó el rigor de los chingazos y quiso pelarse en serio, pero la misma gente lo sacó por no aguantar las leyes del Brujo.

Marcha de Odio fue el preludio para que Peach y compañía llevaran el reclutamiento para el ejército del Brujo, el ejército de Brujeria con Revolucion, y mientras la guitarra de Cynico dejaba sordos a todos, Fantasma y los demás hacían el típico saludo del himno nacional al mismo tiempo que Peach nos convertía a todos en soldados del ejército de Burjeria, una vez más.

Después de la ceremonia militar, llegó el tiempo de la instrucción, Consejos Narcos empezó a volar aún más los speakers del lugar al mismo tiempo que Fantasma y Juan Brujo aventaban sobre todos algunos paquetes llenos de polvo blanco -quién sabe qué demonios era, pero pensar que era droga sería un cliché-, acto seguido continuaron las hostilidades con No Aceptan Imitaciones mientras se ofrecía como sacrificio una piñata que no duró ni cinco minutos entre todos los soldados del Brujo.B22 copy

En medio de toda esta euforia, el clásico por antonomasia de la banda originaria de Tijuana y que generó toda su fama por puros chismes de la prensa sensacionalista, comenzó a sonar coreado por todos los presentes; Matando Güeros. Si había alguien que no hubiese recibido algún codazo, empujón, pisotón, tuviera polvo en el cabello o estuviera mojado por la cerveza que voló, definitivamente no había vivido el concierto de uno de los grupos más desmadrosos que su servibar ha visto sobre el escenario, y que con el paso de los años no han perdido esa intensidad.

El último baile por parte del Brujo y compañía se dio al compás de su clásico Marijuana -es su versión de la Macarena para el que no sepa-, eran casi las 23:00 horas y a pesar de haber tocado más de 15 canciones, la brutalidad y lo atascado del show habían hecho que se acabara en un abrir y cerrar de ojos.

Tal vez el mejor momento fue cuando una fan evadió al cuerpo de seguridad y se subió a cantar Matando Güeros con todo y el pequeño guardia que técnicamente arrastró hasta el lado de Fantasma, definitivamente en cada show de Brujeria sucede algo tan peculiar como esta escena.B6

Corto al parecer, pero cumpliendo las expectativas; cansados, zarandeados, agotados y muchos roncos, ése fue el saldo de Brujeria en la Carpa Astros cerrando su tour Make America Hate Again. Listos para su regreso en mayo para el Hell & Heaven.

Su servibar tenía que hacer una escala más, por eso había que abandonar rápido el lugar para alcanzar transporte y aprovechar el resto de la noche, no sin antes buscar el bonito souvenir y ver cómo algún soldado del Brujo pasado de copas, al pagar algunas playeras, dejó caer su cerveza sobre toda la mercancía, el vendedor ya no dijo nada…

Deja un comentario

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Crónicas

Un último concierto para mi muerte – Parte 1

Publicado

el

acdc

Siempre debo encontrar alguna excusa para poder escribir con un estilo real, sin temor a que puedan bajarme el pulgar. La sinceridad es como el rock, se puede oler… y sentir. Hoy voy a ser sincero con personas que no conozco, ni conoceré, al menos en este universo. Los lectores.

Siguiendo la línea de sinceridad, quiero aclarar que, si no gustas de la lectura o simplemente entraste buscando noticias, este artículo no es para ti. Te ofrezco mis disculpas.

54908288 colección de enfermedad cerebral tomografía computarizada y la resonancia magnética del cerebro mostrar inf

Volviendo al foco central

El telón de la vida se cerrará a través de mis ojos. Hace mucho que vengo arrastrando los síntomas de un supuesto aneurisma y he alcanzado el punto más álgido desde que inició el presente mes. Mareos, vértigo, arcadas, dolor de cabeza, tensión en el cuello, dolor detrás de los ojos, etc. Todos esos síntomas coronados por estados graves (mi madre) y muerte de familiares (tíos) a causa de la misma enfermedad. Como se sabe, el aneurisma es una enfermedad altamente congénita. Tengo todos los boletos comprados para ser uno más en la lista y habito en la resignación desde hace unos años, sé que voy a partir; no sin antes pasar el día más feliz de mi vida en un concierto/festival de rock.

No pienso hacer un embole de artículo, está claro que la desgracia propia es el regocijo de gente ajena, pero hasta la ‘tristeza’ cansa. Me siento aturdido las 24 horas del día, no por alcohol, sino por los mareos de mierda que no paran ni cuando duermo. Si me dicen que es imposible marearse mientras estás dormido, entonces confirman mi peligro de extinción. Camino mareado, como mareado, escribo mareado, escucho música mareado, beso mareado, pienso mareado, me ducho mareado y cuando bebo un poco de alcohol, se me pasa. Una picardía. De todas formas, dejé de libar hace un mes, por precaución y miedo, principalmente miedo. No soy yo, no soy feliz. El vértigo y las ganas de vomitar por las noches me convirtieron en todo lo que siempre odié, una persona que no quiere estar en cama.

hipoxia cerebral 1 10

Por alguna estúpida razón, nunca he querido que un médico confirme lo que tengo, siento que voy a comprometer a gente que me estima y van a sentirse culpables de no haberme podido ayudar. Busqué información sobre este tipo de conducta y no solo es una rareza mía, mucha gente prefiere vivir en la ignorancia y dejar que la propia enfermedad oculta los mate, antes de morir por depresión o desahucio. He tratado de sobrellevar estos síntomas desde hace 7 años, pero parece que entré en la última etapa. No se puede disimular más y los exámenes son inevitables.

636900408332963097DB

Ya no se trata de tener algo porqué vivir, sino algo porqué morir. Y si he de morir por algo, que sea rock. Quizá se lea muy novelesco, pero es lo último que quiero hacer. Yo me amo y no puedes engañar a la persona que dices amar porque entonces de los desconocidos, ¿qué puedes esperar? Simplemente quiero divertirme, amar y vivir el momento. Disfrutar de ese día junto a la persona correcta, ella. Comer y beber sin preocuparme por las consecuencias, así quede convaleciente al día siguiente. Gastar, lo que me queda de vida, en el pecado más grande que me permití: Querer vivir por y para la música; que sea rock.

Parece que no cumpliré el deseo de ver a AC/DC en vivo… pero The Strokes e Interpol de seguro tienen su lugar en el iPod de Dios.

Mañana guardo cita médica y la verdad que cualquier diagnóstico, ahora, me sabrá a victoria. Tengo presente que me gusta ganar; y perder no me causará dolor.

70940204 499892287256339 1023728961357611008 n

Aquí finaliza la parte 1. Restan 2.
Continuar leyendo
X