El Rock ha MUERTO: las justas palabras de Genne Simmons

Crónica de una muerte anunciada

El 13 de abril de 2022 para la Revista “Metal Hammer”, el conocido demonio del Hard Rock, “Genne Simmons” (quien supondría, en la década de los 70’s, una de las figuras insignia de la música responsable de la creación del Headbanging) reafirmaba en la entrevista los dichos que han tenido a toda una comunidad en disputa: EL ROCK HA MUERTO y así como lo afirma el mismo Simmons:

“Mantengo mis palabras: el rock está muerto. Las personas que lo mataron son los fanáticos. Ellos mataron lo que amaban al descargar y compartir archivos de forma gratuita. ¿Cómo esperas que alguien que ama la guitarra entre en este proceso creativo? Tú tienes que inventarte a ti mismo. Y entonces el rock está muerto.”

Tan solo hace seis meses “The Demon” declaraba:

“La industria discográfica está muerta para los nuevos artistas. El rock está muerto. La última gran banda de rock fue Foo Fighters y eso fue hace 20 años. No puedes nombrar otra banda de rock porque no puedes ganarte la vida.”

Kiss por Raquel Coss 10
Foto: Raquel Coss

Estas declaraciones, en medida, comenzaron a ser cuestionadas por artistas del género, así como por los seguidores más acérrimos; sin embargo, podemos entender que las críticas no son para nada nuevas, mi referencia más próxima son las declaraciones de uno de los cantantes más importantes de la historia: “Frank Sinatra”, quien, para 1958, describiría a la música rock como “un afrodisíaco que apesta a rancio”; si lo piensas, resulta insólito la manera en cómo se refiere a la misma por ser, en primera, una crítica muy mordaz y, segunda, por ser el mismo Sinatra quien lo manifestase (curioso es que, tiempo después, realizará covers de “Something” por George Harrison o “Yesterday”, canción insignia de Paul Mccartney)

Pero, en nuestro contexto actual, dichas afirmaciones podrían estar respaldadas en base a hechos comprobables gracias al cómo se maneja actualmente la industria musical, subsistiendo, en buena parte, al auge de las plataformas de streamming, como pueden ser: YouTube Music, Spotify, Deezer, etc.

Citando cifras, para el 2021 tenías a artistas como Bad Bunny quien, para esa fecha, acumulaba 9.1 mil millones de reproducciones solo en Spotify, seguido de gente como Taylor Swift, BTS, Drake, o Justin Bieber. A día de hoy, 20 de junio del 2022, la Lista Billboard Hot 100 en EE.UU. es liderada por personalizades como Harry Styles, Kate Bush, Drake, Bad Bunny o Beyoncé, todo esto genera una pregunta curiosa en mí, ¿Por qué la música Rock o el Heavy Metal ya no es escuchada por las nuevas generaciones?, ¿Qué genera este efecto de abandono de parte del gran público?

Me resulta interesante pensar en cómo la existencia del rock hoy en día se limita al recuerdo de bandas clásicas de los 60´s hasta los 90´s, puesto que de los 2010’s en adelante, son limitadas las bandas que han tenido gran aceptación en el público (Imagine Dragons es un ejemplo de esa escasez) siendo el género relevado por otros movimientos musicales como el Hip Hop, Trap o Reggaeton, quienes son los que predominan en las entregas de premios, fiestas, listas de reproducción o, en términos más simples: acaparan la industria musical.

Haciendo un recuento histórico para la década de los 70’s, tenías movimientos como la música Disco que dominaba buena parte del mercado, en los 80’s vino la revolución del New Wave, finalizando en los 90’s con la música Rap y Hip Hop, sacando una gran tajada del pastel; sin embargo, esto no fue impedimento para que bandas emergentes de la escena más underground posible tuvieran su espacio en los reflectores, dándonos eventualmente, canciones hoy en día referidas clásicas para cualquier seguidor del género.

Entonces, ¿Qué pasó?, ¿El Rock realmente está muerto?: La respuesta sencilla es un rotundo NO, ¿pero…?

Y es que, a partir de este párrafo, he de comenzar a clarificar mis puntos de vista sobre esta premisa. Si bien no es un estilo de música que murió, puesto que hoy en día sigue moviendo masas de miles de fanáticos que sienten un amor genuino por el mismo, creo que mi visión (con sus respectivos sesgos) está, de cierta manera, alienada a lo que Simmons denotaba, una gran parte del problema son los fanáticos.

Comenzado, he de pedir al lector no malinterprete mis palabras antes de, puesto que, como redactor de este artículo de opinión, expreso mi sentido de pertenencia a esta música desde los 13 años hasta la fecha, y recalcando que mi próxima crítica no va enfocada en generalizar a la comunidad, creo pertinente remarcar el cómo en todo este trayecto tuve la oportunidad de analizar/comparar la escena del género durante todo este tiempo, llegando a una resolución que me ha permitido ver cómo nuestra comunidad tiene ciertas tendencias tóxicas y agresivas que poco o en nada se ven justificadas. Me explico.

Para el 22 de junio del 2021, la cuenta oficial de Metallica anuncia con bombo y platillo un proyecto demás ambicioso, contando con 53 artistas rindiendo homenaje a uno de los más legendarios discos del Heavy Metal, “The Metallica Blacklist” es el nombre con el que se bautizó a dicho proyecto, mismo que prometía reunir a un vario pinto repertorio de cantantes en esta suma, teniendo a personalidades como Elton John, Miley Cyrus, Ha*Ash, Juanes, Alessia Cara y The Warning, Marc de Marco, J Balvin o la talentosísima St. Vincent, por mencionar a algunos. Citando el problema, buena parte de los fanáticos de todas las nacionalidades apoyados por títulos sensacionalistas de medios amarillistas comenzaron a atacar al anuncio con notas despectivas hacia el mismo, citándolo de “basura”, “porquería” y demás adjetivos sin antes darle una oportunidad a este proyecto que bien pintaba por ser en demasía interesante.

Sucedió algo similar en 2018, para el 24 de octubre de ese año se estrenaba la película ”Bohemian Rhapsody”, una biopic enfocada al cantante de cantantes, Freddie Mercury, en conjunto con su agrupación Queen, realzando el gran rendimiento que tuvo dicha cinta en su Box Office, siendo además, un éxito crítico; sucede que, como efecto secundario de la misma, nuevas generaciones se vieron atraídas por la música de la cinta, dando el primer paso por comenzar a escuchar los clásicos de la banda británica y llevando por un tiempo a la banda sonora de la misma a los más altos puestos de los más escuchados, pero, paralelo a todo esto, tenías a una parte de antiguos “fans” de la agrupación, comunidades del género y/o simples haters cuyo único propósito por esas fechas era el demeritar el cómo estas nuevas personas atraídas a la banda no eran “fans”, a fin de ser solo una moda pasajera, tachándolos de “possers” con otros apelativos mucho más severos.

Así, podemos denotar más polémicas en la comunidad, tienes ejemplos como el eterno debate sobre si considerar a tal banda como rock (Imagine Dragons, Coldplay, Artic Monkeys, Maná, etc.), seguido sobre el anuncio de colaboración de una banda en conjunto con un artista contemporáneo (véase la polémica previa al show entre Lady Gaga y Metallica o la hipotética colaboración entre Gorillaz y Bad Bunny). Mi problema con todo esto es que tenemos a este sector cuyo auge parece aumentar al de personas simplemente amargadas cuyo sustento es el de criticar sin antes ver o escuchar, quejarse por quejarse en vez de construir una crítica más objetiva hacia el producto final, mientras que en el proceso se vanaglorian de decir que su música es la mejor, demeritando los gustos ajenos sin razón. Y es que, más allá de las bromas en internet siempre divertidas de ver, lamentablemente, puedo dar fe del cómo esto es una tendencia, externa a ser una cuestión generacional que se transforma en una mentalidad la cual, poco a poco, más gente va tomando como una verdad absoluta y siendo, a opinión personal, el cómo estas personas no entienden el verdadero significado de lo que transmite este tipo de música.

Claro, nuestra palabra sinónimo de Rock o Heavy Metal es rebeldía, pero creo también nuestros “héroes de la guitarra” nos han enseñado que, ante todo, deberíamos ser una comunidad dispuesta a incluir y ayudar al prójimo, para esto me respaldo en las bases históricas, citando acontecimientos legendarios como “The Concert for Bangladesh” el cual fue un evento que supuso el primer concierto benéfico de la historia musical, o el proyecto musical de Hear n’ Aid”, amparado bajo el liderazgo de Jimmy Bain, Vivian Campbell en compañía de Ronnie James Dio, cuyo fin fue el de reunir a miembros de bandas como Iron Maiden, Journey, Mötley Crüe, Judas Priest bajo el propósito de recaudar dinero para mitigar el hambre en África, o el más popular hasta la fecha: el mítico concierto del “Live Aid 1985“, con el motivo de recaudar fondos en beneficio de Etiopía y Somalia, trayendo consigo al mejor talento de la época, Phill Collins, U2, Queen, David Bowie, Billiy Ocean, Paul McCartney, Black Sabbath, Judas Priest, simplemente un evento que tiene bien guardado su lugar en la historia por sus intenciones en conjunto de sus maravillosas interpretaciones.

 

De la misma manera, tenemos que poner sobre la mesa el cómo se les ha cuestionado a estas leyendas sobre su opinión sobre tal o cual género, ya sea Trap, Rap, Reggaeton o cualquier otro sonido que esté a la moda, limitándose, en varias ocasiones, simplemente al “No lo conozco”, “No lo escucho”, “No es mi estilo de música” o “Lo respeto”. Mi pregunta yace aquí, ¿Por qué, si los mismos a los que admiramos realizan este tipo de declaraciones/acciones, quienes somos nosotros para tachar algo como basura?, Más aun hablando desde la ignorancia o peor criticando los gustos ajenos, siendo algo meramente subjetivo.

Por su puesto, parte de la crítica sobre la muerte del Rock no sólo se podría limitar a los fans, sino también a las prácticas cuestionables de parte de la misma industria hacia el género con su “relativo” maltrato, dando poca visibilidad al mismo por considerarlo anticuado; ejemplo de ello lo podemos encontrar en sus premiaciones, algo de lo cual llevan haciendo los “Grammys” al no trasmitir las respectivas categorías hacia el rock o metal ni a sus ganadores con el fin de capitalizar la mayor audiencia posible en su itinerario, práctica cuestionable ya que desde su creación en 1959, siempre se habían apoyado en los artistas del género para ser estandartes de la gala hasta años recientes. Otro paralelo ya lo comentaba, “The Demon”, hoy en día es difícil que a un artista de rock o metal se le dé una oportunidad de mega éxito de parte de las discográficas al considerársele una apuesta arriesgada.

Sin embargo, como ya lo subrayaba, pese a todo ello, NO, el Rock no va a morir, basta con ver como existe un genuino interés de una parte de las nuevas generaciones en este estilo de música por medio de la exposición que exitosas películas referentes al género le otorgan, mismas que podemos ver como se han puesto de moda, tal es el caso de “Bohemian Rhapsody”, “Elvis”, “The Dirt”, “Rocketman“ o “The Sound of Metal” (casos a resaltar), o también tienes mega proyectos televisivos o cinematográficos que otorgan al género una buena cantidad de nuevos escuchas con muchas de sus canciones adheridas al sountrack (los puedes encontrar en series como “Stranger Things” y “Peacemaker” o películas como “Thor: Love and Thunder” o “Guardians of the Galaxy”, siendo todos estos éxitos taquilleros para sus productoras y posicionando a los artistas nuevamente en lo más alto), contando por su puesto con las colaboraciones que se realizan con los artistas más actuales (publicidad mutua) o los mega festivales que se realizan año con año.

A fin de cuentas, hemos de entender que todo esto tiene un efecto positivo en la gran audiencia, pero, si los mismos fans del género no se permiten el abrir las puertas a escuchar nuevas propuestas, el permitir evolucionar el género apoyando los conceptos más innovadores con sonidos que rayen en los límites más lejanos y, sobre todo, alejando a los nuevos afines simplemente por ese sentido de pertenencia, eventualmente, quizás algún día, el rock SI pueda morir.

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